El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, decidió suspender su viaje a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde tenía previsto desarrollar una agenda clave de reuniones con funcionarios nacionales. El objetivo principal de esta visita era avanzar en gestiones vinculadas al financiamiento de obras estratégicas, especialmente en áreas como infraestructura vial y aeroportuaria, además de formalizar el reclamo por una deuda millonaria que Nación mantiene con la provincia.
Según había expresado el propio mandatario días atrás, Corrientes exige el envío de aproximadamente $36.000 millones, fondos que considera fundamentales para sostener el funcionamiento económico provincial. En este sentido, Valdés había remarcado que se trata de recursos que pertenecen a los correntinos y que resultan necesarios para fortalecer la recaudación y afrontar compromisos de gestión.
En paralelo, desde el Gobierno provincial se detallaron los ingresos recientes provenientes de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que en el último trimestre alcanzaron un total de $14.000 millones, distribuidos en $3.000 millones en enero, $3.000 millones en febrero y $8.000 millones en marzo. No obstante, las autoridades aclararon que estos fondos no compensan la deuda reclamada, ya que se trata de partidas independientes y no sustituyen el monto pendiente.
La suspensión del viaje fue confirmada por el actual ministro de Hacienda, Héctor Grachot, quien explicó que una de las reuniones previstas en Buenos Aires fue cancelada, lo que obligó a reprogramar toda la agenda oficial. A pesar de este contratiempo, desde Casa de Gobierno manifestaron que existe la intención de retomar las gestiones en el corto plazo, posiblemente luego de los feriados de Semana Santa.
De esta manera, la provincia buscará reactivar el diálogo con Nación con el objetivo de destrabar el financiamiento para obras prioritarias y avanzar en el cobro de los fondos adeudados, considerados clave para el desarrollo y la planificación económica de Corrientes.






