Corrientes: crece la preocupación por el deterioro patrimonial de una reconocida cadena de supermercados

La empresa responsable de administrar la cadena La Anónima informó un marcado deterioro en sus principales indicadores económicos y financieros. La compañía, que posee sucursales en las ciudades de Goya y Bella Vista, atraviesa un escenario complejo caracterizado por un notable incremento en la morosidad y una disminución en el volumen de ventas. Este contexto se enmarca en una etapa de retracción del consumo y pérdida del poder adquisitivo de los hogares.

Según los estados contables más recientes, el monto destinado a cubrir créditos incobrables ascendió a 19.255 millones de pesos, cifra que representa un fuerte salto en comparación con los 2.830 millones registrados en el ejercicio anterior. Este crecimiento evidencia un deterioro en la capacidad de pago de los clientes, particularmente en aquellos segmentos asociados a compras financiadas y operaciones en cuotas.

Al mismo tiempo, el rubro supermercadista experimentó una baja en sus ventas, en sintonía con la desaceleración del consumo masivo a nivel nacional. La caída responde, principalmente, al ajuste del gasto familiar, la cautela en el uso del crédito y la reducción del ingreso real.

En Goya, donde el local está situado sobre la avenida Primeros Concejales al 256, la situación genera inquietud entre los aproximadamente 80 empleados que allí se desempeñan. El temor a eventuales recortes de personal o incluso al cierre del establecimiento se intensificó tras los recientes despidos en el sector industrial local.

Por su parte, en Bella Vista —conocida como la “Capital de la Naranja”— la firma cuenta con una sucursal sobre avenida San Martín al 1300, donde trabajan cerca de 50 personas. En esa ciudad también crece la preocupación por la estabilidad laboral, en un contexto donde otras actividades productivas, como la industria textil y el sector citrícola y hortícola, enfrentan una pronunciada caída en las ventas y un panorama de incertidumbre económica.