El intenso temporal que se extendió sobre gran parte del territorio de la provincia de Corrientes dejó un escenario complejo para el sector productivo, con importantes daños en áreas agrícolas y ganaderas. Las consecuencias comenzaron a evidenciarse a lo largo del jueves, cuando el fenómeno climático avanzó hacia el extremo sur provincial, afectando de manera directa a distintas localidades.
En la ciudad de Mocoretá, la caída de granizo fue uno de los factores más perjudiciales. Las piedras, de distintos tamaños y con gran intensidad, impactaron de lleno sobre las plantaciones de citrus que atravesaban una etapa clave de desarrollo. El golpe del granizo provocó la rotura y caída de frutos, generando pérdidas económicas considerables para los productores de la zona. Además, en el ámbito rural se registró la muerte de una oveja que, según trascendió, no logró resguardarse a tiempo ante la violencia del temporal.
De forma simultánea, fuertes ráfagas de viento se desplazaron sobre otras regiones de la provincia durante el mediodía, alcanzando velocidades estimadas entre 50 y 80 kilómetros por hora. En localidades como Lavalle, Santa Lucía y Bella Vista, el vendaval ocasionó la destrucción de numerosos tendaleros y estructuras vinculadas a la producción agrícola.
El impacto del fenómeno meteorológico volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad del sector frente a eventos climáticos extremos, que no solo afectan la infraestructura, sino también la rentabilidad y el sustento de muchas familias rurales.








