Crisis de Fate: cómo impacta el cierre de la fábrica de neumáticos en Corrientes y la economía regional

En medio de un clima de debate nacional por los posibles alcances, ventajas y consecuencias de la reforma laboral que próximamente sería analizada en el Congreso de la Nación Argentina, la histórica fabricante de neumáticos Fate comunicó su cierre definitivo y el despido de 920 trabajadores. La decisión generó un fuerte impacto en la opinión pública, especialmente porque se conoció en la antesala del paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT).

Frente a la magnitud del anuncio, el Gobierno nacional intervino rápidamente. A través de la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, medida que suspende las cesantías por un plazo mínimo de 15 días y abre una instancia de negociación entre la empresa y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA). La intención oficial es facilitar el diálogo y evitar una profundización del conflicto.

Sin embargo, lejos del epicentro político y sindical del Área Metropolitana de Buenos Aires, en Corrientes la situación se analiza con mayor cautela. En un comercio ubicado sobre calle 3 de Abril al 800, dedicado a la venta de productos de la marca, explicaron que la firma local no forma parte de la estructura directa de la fábrica. Se trata de una empresa con aproximadamente 50 empleados distribuidos en cuatro sucursales, cuya casa central se encuentra en Sáenz Peña, Chaco.

En la sede correntina trabajan seis personas entre el salón comercial y el taller donde se realizan servicios de colocación, alineación y balanceo. Desde allí señalaron que cuentan con stock suficiente y que la actividad continúa con normalidad. Si bien reconocen que el conflicto entre la empresa y el gremio lleva tiempo y en el pasado ocasionó demoras, actualmente no se registran faltantes.

Para el comercio local, el posible cierre de la planta representa más un desafío de adaptación que una amenaza inmediata, ya que podrían incorporar otras marcas para sostener los puestos laborales. No obstante, referentes del sector advierten que una eventual reducción de la oferta nacional podría derivar en mayor dependencia de importaciones y posibles subas de precios.

A nivel nacional, el Ministerio de Capital Humano informó que impulsó instancias administrativas para promover acuerdos, incluyendo negociaciones bajo el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo. Mientras se desarrolla la conciliación obligatoria, tanto la empresa como el sindicato deben abstenerse de adoptar medidas que alteren la relación laboral, a la espera de una salida consensuada.