San Martín superó una semana caótica y mantiene vivas sus chances en el campeonato

Se aproxima una nueva edición del clásico correntino en la Liga Nacional de Básquet y San Martín afronta el desafío con la necesidad urgente de reencontrarse con la victoria. El equipo rojinegro viene de una gira complicada por Córdoba, donde sufrió tres derrotas consecutivas en igual cantidad de presentaciones. A ese saldo negativo se sumaron la desvinculación de Leonel Schattmann y algunas bajas por lesiones que alteraron la planificación deportiva.

A pesar del panorama adverso, el entrenador Gabriel Revidatti se mostró firme y transmitió confianza. “El equipo está vivo”, aseguró, al analizar lo sucedido en los últimos compromisos. Según explicó, frente a Instituto e Independiente el rendimiento fue competitivo y por momentos positivo, mientras que ante Atenas el equipo no logró sostener el nivel. Más allá de las sensaciones, el dato concreto es que no pudieron sumar triunfos, aunque el DT remarcó que el plantel mantiene energía y convicción para revertir la situación.

Revidatti también reconoció que al inicio de la temporada existían expectativas más altas en función de los jugadores incorporados. Sin embargo, distintos factores impidieron alcanzar la regularidad buscada y solo en tramos aislados lograron desplegar su mejor versión. Ahora el objetivo es reordenar piezas y fortalecer el funcionamiento colectivo de cara a la etapa decisiva del torneo.

Sobre la salida de Schattmann, el técnico explicó que se intentó modificar su rol dentro del equipo, pero la adaptación no fue la esperada y se optó por finalizar el vínculo. En su reemplazo, Víctor Fernández asumirá mayores responsabilidades como escolta, mientras que Mateo Rearte contará con más minutos en cancha. Además, la llegada de Daniel Moreira obligó a reestructurar funciones en el juego interior. El entrenador enfatizó la necesidad de elevar la intensidad, imprimir mayor energía y ser más efectivos en los primeros segundos de cada posesión.

La preparación para el clásico ante Regatas no fue sencilla. El plantel no pudo trabajar completo debido a distintas situaciones: Gastón García se ausentó por el nacimiento de su hijo, Federico Aguerre arrastra una tendinitis que limitó su participación en los entrenamientos y Fernández se incorporó recién a mitad de semana. Aunque Revidatti evitó poner excusas, admitió que el contexto fue complejo.

Pensando en el duelo del sábado en el Fortín, el DT destacó la solidez defensiva del rival y subrayó que la clave estará en imponer intensidad propia, forzar pérdidas y evitar segundas oportunidades, especialmente en el rebote ofensivo. Controlar esos detalles será determinante para quedarse con el clásico.