Durante la jornada de ayer, brigadistas provinciales junto a dotaciones de bomberos voluntarios lograron contener una serie de incendios que se desataron en distintos puntos de la provincia de Corrientes. El operativo fue coordinado por la Dirección de Defensa Civil, que articuló recursos humanos y materiales para hacer frente a los focos ígneos, localizados principalmente en zonas rurales y áreas de pastizales.
El despliegue incluyó personal especializado en manejo del fuego, móviles equipados para combate forestal y el acompañamiento de fuerzas de seguridad, en una tarea conjunta que permitió controlar las llamas en varias localidades. Según precisó el subdirector de Defensa Civil, Bruno Lovinson, las intervenciones se concretaron en San Cayetano, Empedrado, Capital, San Miguel, Garabí, Villa Olivari y Desiderio Sosa. Si bien todos los incendios fueron sofocados, en algunos sectores se mantuvieron guardias de cenizas y monitoreos preventivos para evitar posibles reinicios.
Uno de los siniestros de mayor envergadura se registró en Garabí, en el establecimiento San Pedro, donde trabajaron alrededor de 35 personas, entre brigadistas, bomberos, integrantes del Consorcio de Manejo del Fuego de Virasoro, brigadas privadas y efectivos de seguridad. Allí el fuego afectó cerca de 50 hectáreas, con pérdidas en cultivos de yerba mate y plantaciones de pino, aunque finalmente fue contenido.
En San Miguel, unas 25 personas combatieron un incendio que se propagó por pastizales y zonas de estero en el sector de Pinares del Taragüí. Por su parte, en San Cayetano, a la altura del puesto de peaje, 18 efectivos y varias unidades móviles lograron extinguir un foco que alcanzó aproximadamente 12 hectáreas, ocasionando daños en alambrados y postes.
En Empedrado, Corrientes capital, Villa Olivari y Desiderio Sosa también se registraron incendios de menor magnitud, que fueron controlados sin que se reportaran consecuencias de gravedad.






