Durante la mañana de este martes, el empresario del sector textil Luis “Pinky” Alal dialogó con el medio Agroperfiles y manifestó su confianza en que el escenario económico nacional pueda comenzar a mostrar señales más claras de previsibilidad, lo que permitiría proyectar, en un futuro, la reapertura de las plantas industriales ubicadas en Villa Ángela, provincia del Chaco, y en la ciudad de Goya, en Corrientes.
Alal remarcó que la decisión de cerrar las fábricas de hilados y telas no fue tomada a la ligera, sino como consecuencia de un proceso prolongado de análisis frente a un contexto cada vez más complejo. En ese marco, destacó que la empresa cuenta con maquinaria moderna, de última generación y con una alta capacidad productiva, lo que mantiene viva la expectativa de volver a poner en marcha la actividad cuando las condiciones lo permitan.
El empresario explicó que la apertura sin restricciones de las importaciones de productos textiles, sumada al contrabando y a los elevados costos que enfrenta la industria nacional, generó un escenario de competencia desigual. A esto se agregan problemas estructurales que afectan a gran parte del sector manufacturero argentino, haciendo inviable sostener la producción en el corto y mediano plazo.
Pese a este panorama adverso, Alal sostuvo un mensaje de resiliencia y esperanza. Comparó a la empresa con el algodón, destacando su fortaleza y capacidad de resistencia ante las dificultades. Subrayó que tanto las instalaciones como el personal especializado permanecen listos para retomar la actividad apenas se presenten señales concretas de mejora económica.
Finalmente, reafirmó su compromiso con la industria nacional y con los trabajadores, señalando que el cierre no significa una renuncia definitiva, sino una pausa obligada a la espera de un contexto más favorable que permita volver a producir y generar empleo.






