Ignacio “Nacho” Vilas tuvo un debut soñado en el TC Pista Mouras al quedarse con la victoria en la primera final disputada en el Autódromo Roberto Mouras de La Plata. El piloto goyano mostró desde el inicio del fin de semana un rendimiento sólido y competitivo, dejando en claro que llegó a la categoría con ambiciones firmes.
La actividad comenzó el viernes de la mejor manera, ya que Vilas fue protagonista en los entrenamientos, marcando un excelente registro que lo dejó en lo más alto de la tabla con una pole provisoria de 1m27s9, reflejo del gran trabajo del equipo y del buen equilibrio del auto desde los primeros giros.
El sábado continuó mostrando un ritmo destacado. Durante las tandas de práctica volvió a liderar gran parte de los entrenamientos, aunque sobre el cierre quedó en la segunda posición, apenas a dos milésimas del líder, Haimen Rubiera, confirmando que la paridad sería una constante durante todo el fin de semana.
A la hora de la clasificación, el panorama se complicó. Con la colocación de neumáticos nuevos, el auto perdió rendimiento y llegó a ceder hasta un segundo por vuelta. Además, Vilas se vio perjudicado en tres oportunidades al quedar tapado en pista, lo que lo relegó inicialmente al sexto lugar. Sin embargo, tras la exclusión de un competidor por cuestiones reglamentarias, avanzó al quinto puesto en la grilla.
El domingo por la mañana largó la serie desde esa posición. Un toque cuando intentaba avanzar lo retrasó hasta el séptimo lugar, pero con una gran recuperación logró finalizar quinto. Nuevamente, una exclusión técnica del cuarto clasificado le permitió largar la final desde la cuarta posición, por el sector externo.
En la largada, Vilas aprovechó al máximo la cuerda externa y realizó una maniobra espectacular en el curvón, superando rivales por afuera a más de 200 km/h para colocarse tercero. Tras la salida del pace car, quedó segundo, a dos segundos de la punta, comenzando un constante descuento. A cuatro vueltas del final, el líder sufrió un inconveniente mecánico y el piloto goyano no dudó: tomó la punta y se encaminó a una victoria contundente, cruzando la bandera a cuadros con más de nueve segundos de ventaja sobre su escolta, sellando un estreno inolvidable en la categoría.








