EMILIO ALAL S.A.C.I.F.I., una empresa argentina de carácter pyme con más de un siglo de historia y trayectoria en el ámbito industrial, comunica que, tras un extenso proceso de evaluación interna y luego de haber agotado todas las alternativas posibles para sostener la actividad, se ha visto forzada a adoptar una decisión extremadamente difícil: el cierre de sus plantas productivas de hilados y telas ubicadas en la ciudad de Goya, provincia de Corrientes, y de la planta de hilados en Villa Ángela, provincia del Chaco.
Esta determinación se da en un contexto económico y comercial claramente desfavorable, que se combina con problemas estructurales que desde hace tiempo afectan la competitividad de la industria nacional. Las condiciones actuales han vuelto inviable la continuidad de las operaciones de la empresa, sin que se vislumbren mejoras significativas en el corto ni en el mediano plazo que permitan revertir esta situación.
Entre los factores determinantes se destacan la apertura indiscriminada de las importaciones de hilados, telas y prendas de vestir, tanto nuevas como usadas, provenientes mayoritariamente de países asiáticos; la fuerte caída del poder adquisitivo de la población, que impactó de manera directa en la demanda de productos textiles; los elevados costos financieros, laborales y energéticos; la alta presión impositiva y el atraso cambiario, que en conjunto provocaron una pérdida sustancial de competitividad para la producción local.
En las últimas semanas, este escenario se vio aún más agravado por el deterioro de la cadena de comercialización y de los sistemas de cobranza del sector, lo que afectó seriamente el flujo financiero de la compañía y limitó su capacidad operativa. Pese a los esfuerzos realizados, incluyendo inversiones recientes para avanzar en la producción de telas y agregar valor a la fabricación de hilados, y a contar con procesos eficientes y estándares de calidad internacional que permitieron exportar a distintos países del continente, la empresa no logró revertir la crisis.
La decisión no responde a una falta de compromiso, sino que refleja una problemática profunda que atraviesa a gran parte de la industria manufacturera argentina, y de manera particular al sector textil, que enfrenta uno de los momentos más complejos de su historia. Desde la empresa se expresa un profundo pesar por el impacto social y humano que esta medida conlleva, agradeciendo sinceramente a sus trabajadores, proveedores y a la comunidad por el acompañamiento recibido durante tantos años. Asimismo, se reafirma la convicción sobre la importancia de la industria nacional y el deseo de que, mediante el diálogo y dentro del marco democrático, puedan generarse en el futuro condiciones que permitan la recuperación del entramado productivo y del empleo.






