La cuarta jornada de la Fiesta Nacional del Chamamé se vivió con una intensidad desbordante y un clima festivo que transformó por completo al Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola. Con una programación pensada especialmente para el baile, el tradicional escenario correntino se convirtió en una enorme bailanta popular, donde el público no dejó de moverse al ritmo del chamamé más festivo y contagioso.
Desde temprano, la energía se hizo sentir con la presencia de conjuntos y solistas que representan distintas generaciones y estilos del género. Figuras históricas como Simón de Jesús Palacios compartieron protagonismo con artistas jóvenes y referentes actuales como La Pilarcita, Ariel Gaúna y su Nueva Propuesta, Juan de Dios, Los Reales del Litoral, Los Príncipes Misioneros y el salteño Christian Herrera, entre muchos otros. La propuesta musical incluyó además la participación internacional del grupo paraguayo Alma Vibrante, que aportó momentos de serenidad y emoción, mientras que la voz de Sofi Morales brindó un respiro poético dentro de una noche marcada por el ritmo constante.
El público respondió de manera masiva, demostrando que durante la Fiesta Nacional del Chamamé no existen diferencias entre días hábiles y fines de semana. Cuando la grilla convoca, el chamamecero deja de lado obligaciones y convierte cualquier noche en una celebración. Así ocurrió este lunes, cuando el anfiteatro se colmó de bailarines espontáneos y parejas que zapatearon sin descanso.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la actuación del Ballet Oficial, que rindió un sentido homenaje a Raúl Barboza a través del cuadro “Raulito el Mago”, combinando danza, imágenes y música con gran nivel artístico. La noche siguió creciendo en intensidad hasta entrada la madrugada, confirmando que el chamamé, en todas sus expresiones, goza de una vitalidad indiscutible y de un público fiel que celebra cada una de sus formas.








