Municipales de Mburucuyá reclaman atraso salarial y denuncian 45 días sin cobrar sueldos

Los trabajadores municipales de la localidad de Mburucuyá atraviesan un momento de extrema preocupación debido al prolongado atraso en el pago de sus salarios. De acuerdo a lo manifestado por los propios empleados, llevan más de 45 días sin percibir sus haberes, una situación que genera un fuerte impacto económico y social en alrededor de 50 familias de esta comunidad correntina, muchas de las cuales dependen exclusivamente de ese ingreso mensual para cubrir sus necesidades básicas.

Julia, empleada municipal de planta permanente desde hace 12 años, explicó la gravedad del conflicto en declaraciones periodísticas. Señaló que nunca antes habían atravesado un escenario similar y que la falta de cobro tomó completamente por sorpresa al personal. “Hace aproximadamente un mes y medio que no recibimos nuestro sueldo, algo que jamás nos había ocurrido”, relató, visiblemente preocupada por las consecuencias que esto genera en su hogar.

La trabajadora remarcó que la situación resulta aún más angustiante para quienes tienen hijos a cargo. Indicó que son entre 45 y 50 familias las afectadas y que, en muchos casos, los empleados municipales son el único sostén económico del hogar. “Seguimos cumpliendo con nuestras tareas diarias, respetando horarios y responsabilidades, pero hoy no podemos cubrir gastos esenciales”, expresó.

Asimismo, cuestionó la falta de comunicación con las autoridades municipales, asegurando que no encuentran canales de diálogo para obtener respuestas o explicaciones sobre el atraso salarial. El malestar y la incertidumbre crecen día a día entre los empleados, quienes aseguran sentirse desamparados pese a cumplir con su labor cotidiana.

Ante la falta de soluciones a nivel local, los trabajadores decidieron elevar una nota al gobernador Juan Pablo Valdés, con el objetivo de visibilizar el conflicto y solicitar su intervención. En el documento, detallan la crítica situación económica que atraviesan y manifiestan su esperanza de que se adopten medidas urgentes para regularizar el pago de los sueldos adeudados y poner fin a un conflicto sin precedentes en la historia reciente del municipio.