Un violento temporal azotó durante la madrugada de este viernes a la localidad correntina de Mburucuyá y provocó importantes daños materiales tanto en el casco urbano como en las zonas rurales aledañas. El fenómeno climático, que por su intensidad fue descripto como un tornado por vecinos y autoridades, generó un escenario crítico al derribar árboles de gran tamaño, muchos de ellos arrancados de raíz, y afectar severamente la infraestructura eléctrica.
Como consecuencia de la caída de postes y del tendido de alta y media tensión, una gran parte de la población quedó sin suministro eléctrico. Desde Defensa Civil confirmaron que el corte de energía es total en varios sectores y que las tareas de restitución del servicio demandarán tiempo debido a la magnitud de los daños registrados.
Además, numerosas viviendas particulares y galpones rurales sufrieron la voladura completa de sus techos, en su mayoría de chapas metálicas, que fueron desplazadas a varios metros de distancia por la fuerza del viento. A esto se suma que distintas calles principales y accesos permanecen bloqueados por troncos caídos y cables sobre la calzada, lo que complica seriamente la circulación vehicular y dificulta el ingreso de ambulancias y equipos de emergencia.
Ante este panorama, el intendente de Mburucuyá, Edgar Galarza Florentín, expresó su preocupación por la situación y reconoció que la capacidad operativa del municipio se encuentra desbordada. “Estamos atravesando un momento muy complejo. La respuesta local está al límite y vamos a necesitar la colaboración de los vecinos y, fundamentalmente, el acompañamiento del Gobierno Provincial para poder asistir a las familias afectadas y comenzar a normalizar la situación”, señaló.
Mientras continúan los relevamientos de daños, las autoridades pidieron extremar las precauciones, evitar circular por zonas afectadas y colaborar con los equipos de asistencia que trabajan para restablecer los servicios esenciales y brindar ayuda a quienes más lo necesitan.








