Durante la madrugada, la localidad correntina de Mburucuyá sufrió las consecuencias de un intenso fenómeno climático que impactó con fuerza tanto en áreas urbanas como rurales. El temporal estuvo acompañado por fuertes ráfagas de viento y caída de granizo, lo que generó un escenario complejo con numerosos daños materiales. Entre las principales afectaciones se registraron árboles caídos, postes y tendidos eléctricos derribados, además de viviendas y construcciones que perdieron total o parcialmente sus techos.
Frente a esta situación, el Comando Operativo de Emergencias (COE) de la provincia de Corrientes, bajo la coordinación de Bruno Lovinson, activó un despliegue inmediato hacia la zona afectada. El objetivo principal de esta intervención es brindar apoyo al municipio local, coordinar acciones ante la emergencia hídrica y asistir de manera directa a las familias damnificadas por el temporal.
Lovinson explicó que en el lugar se encuentran trabajando equipos y maquinarias pertenecientes a la Dirección Provincial de Vialidad, abocados principalmente a la remoción de obstáculos y a la mejora de la transitabilidad en los sectores más comprometidos. De manera paralela, el Ministerio de Salud Pública dispuso la presencia de personal sanitario para reforzar la atención médica y preventiva, garantizando una rápida respuesta ante cualquier eventualidad.
Asimismo, dotaciones de Bomberos Voluntarios provenientes de Saladas, Santa Rosa y Concepción se trasladaron a Mburucuyá para colaborar con las tareas de emergencia y brindar apoyo operativo ante los distintos focos de riesgo.
Las autoridades informaron que se continúa trabajando en el terreno con un monitoreo permanente de la situación, evaluando el alcance de los daños y realizando un relevamiento oficial de evacuados y pérdidas materiales. Este registro permitirá organizar de manera más eficiente la asistencia y los recursos destinados a las personas afectadas.
En tanto, cuadrillas municipales junto a personal de Defensa Civil avanzan con las tareas de despeje de calles, muchas de las cuales permanecen obstruidas por la caída de árboles de gran porte. Por este motivo, se reiteró el pedido a la comunidad de evitar circular salvo en casos estrictamente necesarios, debido al riesgo que representan los cables sueltos y las estructuras inestables que aún podrían colapsar.








