El Concejo Deliberante de la ciudad de Corrientes dio luz verde por unanimidad a la declaración de la Emergencia Hídrica y Climática en la Capital, en una sesión en la que se destacó el consenso político frente a una situación extraordinaria. El concejal del oficialismo, Jorge López Monaje, subrayó que la decisión representa “un acto de responsabilidad política tanto del Departamento Ejecutivo Municipal como de todos los integrantes del Concejo”, al brindar respaldo institucional ante las consecuencias de los recientes temporales.
La medida consistió en la homologación de la resolución impulsada por el intendente Claudio Polich, quien decretó la emergencia tras las intensas lluvias que provocaron graves anegamientos, evacuaciones y daños en distintos barrios de la ciudad. La iniciativa contó con el acompañamiento de todos los bloques políticos, incluida la oposición, lo que evidenció un acuerdo transversal frente a la magnitud del fenómeno climático.
López Monaje explicó que la declaración de emergencia permite dotar al Ejecutivo de herramientas administrativas excepcionales para actuar con mayor rapidez. En concreto, habilita la reasignación de partidas presupuestarias y recursos financieros con el objetivo de atender de manera inmediata las necesidades de los vecinos afectados. “Se trata de darle mayor agilidad a la gestión municipal para que no encuentre trabas burocráticas en un contexto que exige respuestas urgentes”, señaló.
El edil también comparó el impacto de las lluvias recientes con otros episodios similares, remarcando que las tormentas registradas durante las fiestas de Navidad superaron ampliamente las de marzo de 2024. Según precisó, en menos de 30 horas cayeron alrededor de 300 milímetros de agua, y en un lapso de seis días el acumulado superó los 700 milímetros en la Capital, afectando además a localidades cercanas como San Luis del Palmar e incluso a regiones de países limítrofes.
Durante el cierre de la sesión, una vecina tomó la palabra para expresar su malestar ante los concejales. Con firmeza, reclamó obras estructurales que permitan prevenir inundaciones, manifestando que no es aceptable que lluvias de corta duración generen anegamientos severos en distintos barrios. Su intervención reflejó la preocupación de muchos ciudadanos que, pese a cumplir con sus obligaciones tributarias, exigen soluciones de fondo para enfrentar eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.






