Enero en Corrientes: prevén temperaturas más altas de lo normal y lluvias dentro de los valores habituales

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) difundió su informe climático trimestral correspondiente al período comprendido entre enero, febrero y marzo, en el que se detallan las tendencias generales previstas para distintas regiones del país. En el caso de la provincia de Corrientes, el organismo anticipa un escenario caracterizado por precipitaciones que se mantendrían dentro de los parámetros considerados normales, mientras que las temperaturas se ubicarían entre valores habituales y levemente superiores a los promedios históricos del verano.

Este pronóstico adquiere especial relevancia luego de lo ocurrido en las últimas semanas, cuando la provincia fue afectada por lluvias excepcionales. Durante diciembre, si bien el informe climático ya advertía condiciones similares a las actuales, en la ciudad de Corrientes se registraron acumulados que superaron los 600 milímetros, lo que derivó en inundaciones y severos inconvenientes en distintos puntos del territorio. Especialistas habían advertido previamente que podían darse eventos de precipitaciones muy intensas en lapsos breves, tal como finalmente ocurrió.

Para el trimestre enero-febrero-marzo, el SMN sostiene que predominarán temperaturas normales a superiores en gran parte del país, incluida Corrientes, mientras que las lluvias se mantendrán dentro de los rangos habituales, aunque con una mayor probabilidad de alternancia entre períodos secos y episodios húmedos.

En este contexto, continúa presente el fenómeno de La Niña, según los reportes del sistema ENSO. Los análisis actuales indican que existe una probabilidad superior al 50% de que esta fase persista hasta febrero, aunque se trataría de un evento de baja intensidad y corta duración, con tendencia a evolucionar hacia condiciones neutrales durante el otoño.

En Corrientes, La Niña se manifiesta de manera leve y con impactos desiguales según las zonas. La especialista Carolina Fernández López explicó que la provincia atraviesa esta fase desde septiembre, aunque sus efectos suelen evidenciarse con cierto retraso. De mantenerse este escenario, el verano podría estar marcado por altas temperaturas, lluvias irregulares y una marcada variabilidad climática, lo que exige seguir atentamente los informes oficiales y las alertas meteorológicas.