José Pedro Ruiz, subsecretario municipal de Gestión Integral de Riesgo y Catástrofes, brindó un panorama detallado sobre la situación que atraviesa la ciudad de Corrientes tras el fuerte temporal de lluvias que se registró en las últimas horas. El funcionario confirmó que, como consecuencia directa de las intensas precipitaciones, actualmente son 160 las personas que permanecen evacuadas y alojadas en dos centros de asistencia dispuestos por el Municipio.
Según precisó, el evento climático ocurrido durante la jornada anterior dejó un registro excepcional de aproximadamente 280 milímetros de lluvia acumulada entre las 7 de la mañana y las 17 horas, una cifra muy por encima de los valores habituales. Ante este escenario, las familias afectadas fueron trasladadas y asistidas en la Escuela N° 275 y en el Centro Integrador Comunitario (CIC) del barrio San Ignacio, donde reciben contención, alimentos y atención básica.
Ruiz explicó que, si bien a partir de las 20 horas del día anterior comenzó a observarse una mejora en el escurrimiento del agua, el proceso de drenaje se desarrolla de manera lenta debido a la saturación total del suelo. En ese sentido, remarcó que la capacidad de absorción del terreno se encuentra colapsada, lo que dificulta una normalización rápida de la situación, tal como señaló en declaraciones radiales.
Asimismo, el subsecretario indicó que el fuerte caudal de agua arrastró una importante cantidad de sedimentos hacia los sistemas pluviales, provocando obstrucciones en desagües y sumideros. Por este motivo, anunció que se pondrá en marcha un operativo especial de limpieza profunda en cámaras y bocas de tormenta, con el objetivo de mejorar el escurrimiento y prevenir nuevos anegamientos.
Finalmente, Ruiz subrayó la gravedad del fenómeno al compararlo con estadísticas históricas, destacando que en el mes ya se registraron cerca de 660 milímetros de lluvia, una cifra inédita para la ciudad. “Estamos frente a lluvias verdaderamente extraordinarias”, concluyó, al tiempo que aseguró que los equipos municipales continúan trabajando de manera coordinada para asistir a los damnificados y monitorear la evolución del clima.






