A poco menos de dos semanas de haber asumido como gobernador, Juan Pablo Valdés comenzó su gestión dejando en evidencia una impronta definida: un fuerte enfoque municipalista, visible tanto en el plano político como en la acción concreta. En un escenario complejo, atravesado por municipios con serias dificultades económicas y otros afectados por una emergencia hídrica sin precedentes, el mandatario provincial optó por colocar a los intendentes —sin distinción partidaria— en el centro de la agenda de gobierno.
El miércoles 17 de diciembre, a tan solo siete días de haber iniciado su mandato, la Casa de Gobierno se convirtió en un espacio de intensa actividad institucional. Valdés recibió de manera individual a varios jefes comunales del interior provincial, una imagen poco habitual en los comienzos de una gestión. Por su despacho pasaron intendentes como Fernando Echeverría (Empedrado), Guillermo de la Cruz (Virasoro), Ubaldo Leiva (Perugorría), Marcelo Scotto (Garruchos), Verónica Maciel (San Cosme) y Luis Calomarde (La Cruz). Más allá de los temas abordados, el gesto político resultó significativo, especialmente en un contexto donde muchos municipios enfrentan problemas financieros, deudas acumuladas y demandas sociales urgentes.
En ese marco, el gobernador destacó que el diálogo y la decisión política serán claves para fortalecer la relación entre Provincia y Municipios, señalando que ese vínculo será un pilar de su administración. Al día siguiente, esa línea se profundizó con nuevas audiencias, entre ellas la mantenida con el intendente de Mantilla, Juan Marcelo Insaurralde, reafirmando que el trabajo conjunto será el camino elegido.
Las intensas lluvias registradas en los días posteriores reforzaron aún más esta estrategia. Localidades como Capital, Empedrado, San Luis del Palmar, El Sombrero y Derqui sufrieron importantes anegamientos, lo que llevó al Gobierno provincial a coordinar acciones a través del Comando Operativo de Emergencias, en articulación directa con los municipios afectados.
El perfil municipalista también incluyó a intendentes de la oposición, quienes fueron recibidos para establecer una agenda común basada en la cooperación institucional. En los días siguientes, Valdés continuó sumando encuentros con jefes comunales de distintas localidades, interiorizándose sobre sus realidades y evaluando de qué manera la Provincia puede acompañar y fortalecer las gestiones locales, consolidando así una política de cercanía, diálogo y apoyo territorial.






