El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, encabezó una reunión de trabajo junto al intendente capitalino Claudio Polich, de la que también participaron integrantes de los gabinetes provincial y municipal, con el objetivo de evaluar la compleja situación hídrica que atraviesa la ciudad de Corrientes y otras localidades de la provincia. Tras el encuentro, el mandatario provincial explicó ante la prensa que se encuentra en marcha un esquema de trabajo coordinado entre ambos niveles del Estado, atendiendo las demandas planteadas por el Municipio y analizando las obras que será necesario ejecutar a futuro. Asimismo, remarcó la importancia de acompañar a la intendencia en un contexto crítico para muchas familias.
Valdés detalló que, a nivel provincial, las zonas más afectadas por las intensas lluvias son la Capital, Empedrado, San Luis del Palmar, El Sombrero y Derqui. En ese marco, el Gobierno provincial dispuso el envío de asistencia directa mediante módulos alimentarios, chapas, colchones y otros elementos esenciales para atender a los damnificados. En la ciudad de Corrientes, se habilitaron dos establecimientos educativos —las escuelas N.º 275 y N.º 345— como centros de alojamiento temporario, donde actualmente se brinda contención a más de 150 personas evacuadas.
El Gobernador también subrayó que distintos organismos provinciales trabajan de manera conjunta para dar respuestas rápidas, entre ellos los ministerios de Desarrollo Social, Educación, Seguridad y Coordinación, además de la Secretaría General y la Dirección Provincial de Energía. En ese sentido, aseguró que se continúa avanzando en un plan de acción con el Municipio para definir las obras complementarias necesarias, incluyendo la evaluación de los conectores fluviales de la ciudad, y transmitió un mensaje de tranquilidad a la población, destacando que la situación será superada.
Por su parte, el intendente Claudio Polich explicó que en un lapso aproximado de 35 horas se registraron más de 340 milímetros de lluvia, un fenómeno extraordinario que no se presentaba desde hace muchos años. Señaló que esta situación generó inconvenientes en el escurrimiento del agua, el colapso de canales y el anegamiento en distintos barrios, aunque aclaró que con el paso de las horas el panorama comenzará a normalizarse. Entre las zonas más afectadas mencionó a San Ignacio, La Olla, Costa Esperanza y Pirayuí.
Polich enfatizó la necesidad de ejecutar obras de infraestructura complementaria para aliviar la cuenca del Pirayuí y valoró el esfuerzo del personal municipal que trabaja intensamente en la limpieza de calles y avenidas. Además, informó que el Municipio asiste a personas con problemas de salud a través de los Centros Integradores Comunitarios. Finalmente, hizo un llamado a la conciencia colectiva, solicitando a los vecinos no arrojar residuos en la vía pública, reducir la circulación y extremar las precauciones, recordando que el suelo se encuentra saturado y que la colaboración de toda la comunidad es clave para atravesar esta situación de la mejor manera posible.






