El gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, culminó este jueves sus actividades de inauguración en la ciudad Capital con dos importantes obras orientadas a modernizar la infraestructura urbana y mejorar la circulación en distintos sectores. La jornada marcó el cierre de una etapa dentro de su gestión, con intervenciones significativas que apuntan a integrar mejor los barrios y optimizar los servicios.
La primera actividad tuvo lugar en el barrio La Chola, donde Valdés dejó habilitadas 26 cuadras de pavimento de concreto asfáltico en el área comprendida entre la avenida Argentina y la calle Paysandú. Más tarde, en el barrio Progreso, encabezó la inauguración de 18 cuadras de cordón cuneta sobre la traza que abarca Santa Cecilia, Nevada y Santa Catalina.
Estas obras forman parte del programa provincial de urbanización y buscan mejorar la transitabilidad, garantizar accesos más seguros y evitar problemas de anegamientos en días de intensas lluvias. La combinación de pavimento, nivelación y mejoras en los sistemas de desagüe contribuye directamente a elevar la calidad de vida de los vecinos.
Durante su intervención, Valdés realizó un repaso de sus ocho años al frente del Ejecutivo provincial, recordando que debió atravesar escenarios difíciles, como la pandemia, que exigieron reorganizar el funcionamiento estatal. Señaló que, pese a ello, se logró ordenar las cuentas públicas, reducir gastos innecesarios y avanzar con obras claves sin recurrir a endeudamiento externo. Destacó especialmente la creación de Vialidad Urbana, a la que atribuyó la ejecución de cerca de 3.000 nuevas cuadras asfaltadas en la Capital.
También remarcó la importancia del plan hídrico y del cordón cuneta como herramientas esenciales para urbanizar correctamente los barrios. Al finalizar el acto en el Progreso, Valdés expresó que esta inauguración representaba su última obra en la ciudad, marcando simbólicamente el cierre de su etapa como gobernador.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Claudio Polich, explicó que en el barrio Progreso se eliminaron definitivamente las calles de tierra y las zanjas abiertas, mientras que en La Chola se trabajó previamente en la adecuación de servicios y en la mejora de los sistemas de drenaje para garantizar resultados duraderos y eficaces para los vecinos.






