El intendente Mariano Hormaechea confirmó la continuidad del histórico Teatro Municipal luego de alcanzar un acuerdo para renovar el contrato de alquiler, un tema que había generado inquietud en la comunidad cultural de Goya. Tras varios días de negociaciones, el jefe comunal anunció que se logró firmar nuevamente el convenio con la familia Olivetti, propietaria del emblemático edificio, garantizando así que este espacio fundamental para la identidad local siga en funcionamiento.
Hormaechea reconoció que existió un fuerte movimiento en redes sociales y preocupación en distintos sectores vinculados al arte y la cultura, debido a que el teatro es uno de los más antiguos del país y un símbolo profundamente arraigado para los goyanos. En este sentido, subrayó que su gestión tiene un compromiso firme con la preservación del patrimonio histórico, recordando iniciativas recientes como la radicación histórica de noviembre y la organización de la Feria del Libro.
Respecto a la renovación del contrato, explicó que las conversaciones con la familia Olivetti se llevaron adelante en un clima de respeto y entendimiento, buscando equilibrar la situación económica actual con la necesidad de mantener abierto el teatro. El acuerdo se concretó finalmente el lunes al mediodía, luego de que el fin de semana anterior no se alcanzara un consenso y se convocara a los integrantes de Cultura en Acción para informarles sobre el proceso.
El intendente manifestó su satisfacción por haber logrado la continuidad del espacio, aunque aclaró que el objetivo de fondo sigue siendo que el teatro pase algún día al patrimonio estatal, ya sea municipal o provincial. Informó que existen alternativas legales, como la expropiación por interés público, que podrían evaluarse más adelante siempre en un marco de diálogo con los propietarios.
Además, trazó un paralelismo con la situación del predio Costa Surubí, otro espacio utilizado habitualmente por la comunidad y que también se encuentra bajo un régimen de alquiler. Según indicó, la intención futura es avanzar en soluciones definitivas que permitan consolidar estos lugares como bienes públicos, garantizando su uso cultural y social a largo plazo.






