Cierre del Teatro Solari de Goya por conflicto contractual: impacto en la cultura local

El histórico Teatro Solari de Goya volvió a cerrar sus puertas luego de que sus propietarios notificaran a la Municipalidad la orden de desalojo, situación que obligó a bajar nuevamente el telón y retirar su cartel. Este espacio cultural, reconocido por ser uno de los teatros en funcionamiento más antiguos del país, dejará el edificio debido a que no se alcanzó un acuerdo económico para renovar el alquiler ni para concretar una eventual compra por parte del Municipio. Según lo informado, el lunes deberá entregarse formalmente el predio.

Considerado uno de los bienes culturales más valiosos de Corrientes, el Teatro Solari vuelve a aparecer en el mercado inmobiliario, esta vez bajo el cartel de “se vende”. Desde la Dirección de Cultura local señalaron que, ante la imposibilidad de avanzar con la renovación contractual, el edificio será restituido a su propietario este 1 de diciembre. Javier Camino, coordinador de la Escuela Municipal de Teatro y parte del equipo del Solari, explicó que las gestiones con el Gobierno provincial se vieron frustradas por el elevado precio solicitado por el dueño, Aníbal Santiago Olivetti, quien habría exigido un monto cuatro veces superior al vigente, además de reparaciones que el Municipio consideró desproporcionadas.

Camino detalló que actualmente se está realizando el embalaje de todo el material del teatro, incluyendo el vestuario del ballet, utilería, escenografías y pertenencias de la escuela. La situación generó un profundo malestar en la comunidad artística de Goya, que lamenta perder un espacio emblemático para la actividad cultural regional. Como respuesta, artistas y bailarines convocaron para el lunes a las 20 un abrazo simbólico frente al edificio, con el objetivo de visibilizar la historia y el valor del Solari, y expresar su deseo de una pronta recuperación del inmueble. En redes sociales, recordaron que no es la primera vez que ocurren tensiones similares, muchas veces vinculadas a intentos de elevar el valor del alquiler o de presionar al Estado para una posible compra.

A lo largo de los años, diferentes gestiones intentaron adquirir el teatro sin lograr acuerdos satisfactorios. En 2010, el entonces gobernador Ricardo Colombi propuso comprar el edificio, aunque la operación no prosperó. Más posteriormente, asociaciones culturales como Amigos del Teatro y el grupo Candilejas reunieron firmas para insistir en la compra estatal, pero tampoco hubo avances concretos. Finalmente, desde 2015 la Municipalidad lo mantenía en funcionamiento mediante un alquiler.

El Teatro Solari, con capacidad para unas 600 personas, fue declarado Monumento Histórico Municipal en 1998 e incorporado oficialmente al patrimonio cultural de Goya. En 2007, obtuvo también la categoría de Monumento Histórico Nacional mediante la Ley 26.327. Con más de 150 años de vida, se ha consolidado como uno de los coliseos más relevantes de Argentina, albergando espectáculos y artistas de renombre nacional e internacional.

Su historia se remonta a 1873, cuando Tomás Mazzanti encargó al arquitecto italiano Francesco Pinaroli la construcción del primer centro cultural de la ciudad. Con el paso de los años, cambió de propietarios y de nombre en varias oportunidades: fue Teatro Elsa, Teatro Isabel y, finalmente, Teatro Solari, denominación que adoptó en 1949 tras la decisión de las hijas de Santiago Solari, otro de sus propietarios históricos.